WHO AM I?
CURATED
WORK
"The artist, however faithful to [their] personal vision of reality, becomes the last champion of the individual mind and sensibility against an intrusive society and an officious state."
- Ursula K. Le Guin
INSTALLATION
Somatic Gender Expanse
WORK ZONE
Esta videoinstalación fue construida a partir de retratos digitales de cuerpos genderqueer, intervenidos con la técnica del datamoshing. El resultado es una secuencia en la que las figuras se expanden, se disuelven y se reconstruyen dentro de un espacio negro que no ofrece contexto ni contención. Los colores estallan, las líneas se funden, y el cuerpo —que en otros lenguajes se busca estabilizar— aquí se convierte en flujo, error y posibilidad. Esta no es una
imagen identitaria en el sentido tradicional: es una coreografía de disidencia, un grito visual donde la belleza está en lo que se escapa de la definición.
Esta pieza dialoga con los límites de la tecnología y la representación: cada falla que produce el sistema es, a su manera, una confesión. Un sistema binario no puede procesar del todo la complejidad de una identidad fluida, y lo que vemos son los rastros de ese desajuste. Los artefactos digitales no ocultan el cuerpo: lo revelan en su indocilidad. En el marco más amplio de la obra de Galel —desde las criaturas de su bestiario hasta la instalación Extravación— esta proyección ofrece otro gesto de resistencia: habitar lo no codificado, insistir en existir incluso cuando el código se rompe.
— Oscar Estrada WORK ZONE
Esta videoinstalación fue construida a partir de retratos digitales de cuerpos genderqueer, intervenidos con la técnica del datamoshing. El resultado es una secuencia en la que las figuras se expanden, se disuelven y se reconstruyen dentro de un espacio negro que no ofrece contexto ni contención. Los colores estallan, las líneas se funden, y el cuerpo —que en otros lenguajes se busca estabilizar— aquí se convierte en flujo, error y posibilidad. Esta no es una
imagen identitaria en el sentido tradicional: es una coreografía de disidencia, un grito visual donde la belleza está en lo que se escapa de la definición.
Esta pieza dialoga con los límites de la tecnología y la representación: cada falla que produce el sistema es, a su manera, una confesión. Un sistema binario no puede procesar del todo la complejidad de una identidad fluida, y lo que vemos son los rastros de ese desajuste. Los artefactos digitales no ocultan el cuerpo: lo revelan en su indocilidad. En el marco más amplio de la obra de Galel —desde las criaturas de su bestiario hasta la instalación Extravación— esta proyección ofrece otro gesto de resistencia: habitar lo no codificado, insistir en existir incluso cuando el código se rompe.
— Oscar Estrada